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22
Agosto
2016

22 Agosto 2016

Perú al 2021: Consensuar y crecer mirando el ejemplo de la gastronomía

Por: Bernardo Roca Rey

El jefe del Gabinete Fernando Zavala lo ha descrito muy bien: Ilusión, trabajo y consenso, ha dicho, son las bases de la revolución gastronómica peruana; y en los próximos cinco años el Gobierno y la oposición deben mirar ese ejemplo para recuperar el círculo virtuoso del crecimiento y el desarrollo nacional.

“Lo que ha pasado con la gastronomía es algo especial para los peruanos. Nos ha dado una ilusión de que realmente podemos hacer las cosas bien, de que el mundo nos mira y nos admira. Yo creo que el Perú ha cambiado después de esa revolución gastronómica, que se ha hecho con trabajo en equipo”, ha afirmado en una entrevista a RPP tras su presentación ante el Congreso.

La comparación no podría ser más apropiada. Todos los que estamos en el rubro gastronómico, y por supuesto los miembros de Apega, sabemos cuánto ha costado relanzar nuestra gastronomía y colocarla en la vitrina mundial, para admiración de extraños y orgullo nuestro.

Mucho trabajo sí. El llamado “boom” de la gastronomía peruana, que hoy se codea con las mejores del mundo, ha tomado casi tres décadas y ha implicado no solo investigar el rico legado de nuestros antepasados y el aporte de importantes grupos migratorios, sino también armar una hoy sólida cadena de valor con trabajo en equipo. Así, se  ha podido empoderar a los productores, estudiar especies nativas, descubrir lo peculiar de nuestras picanterías y carretilleros y formar nuevas generaciones de cocineros que han generado una ola de nuevos emprendimientos en restaurantes bajo el signo de la excelencia y la calidad, e involucrando dinámicamente al sector privado con el público.

Los obstáculos han sido y siguen siendo mayúsculos, pero poco a poco los seguimos superando, con resultados que nos satisfacen grandemente. Cuando el primer ministro Zavala habla de ilusión se refiere a la visión de líderes como Gastón Acurio , Virgilio Martinez y APEGA entre otros muchos y que, pasados los años, han logrado que nuestra comida sea un portaestandarte del orgullo y la autoestima nacional.

“Come rico, come sano, come peruano” es un lema que ha calado hondo, y la feria Mistura es su expresión anual más concreta, donde los asistentes pueden recorrer extasiados y orgullosos todas las ricas expresiones de nuestra comida y ver la variedad de productos con que la naturaleza nos ha prodigado.

Ilusión sí, pero también diálogo y consenso

Y, claro, el arduo trabajo de muchos y la ilusión de sacar lo mejor de nosotros y hacer los mejores platos demanda una permanente actitud de consenso. Esto es trazarse metas claras y tangibles; sentarse  a conversar y dialogar sobre cómo superar los escollos para lograrlas; dejar de lado las posturas personalistas o radicales para buscar puntos en común; dividir tareas y organizar equipos apropiados para cada una; y todo ello  sin perder de vista el objetivo final.

Ahora bien, pensando en el país y desde una perspectiva mayor, es verdad que el Gabinete Zavala ha logrado el voto de investidura del Congreso planteando, a tono con el mensaje inaugural del presidente Pedro Pablo Kuczynski, cuatro pilares: oportunidades,  inversión social e infraestructura; seguridad ciudadana y lucha contra la corrupción; empleo, formalización y reactivación de la economía; y acercamiento del Estado al ciudadano.

Sin embargo, viene ahora la etapa de la ejecución y de ponerse a trabajar todos juntos: Se trata de objetivos muy importantes, a partir de los cuales esperamos se pueda emprender las reformas institucionales de fondo que el país necesita. Cinco años es poco tiempo, pero tenemos que aprovechar el liderazgo y la experiencia técnica del nuevo Gabinete para retomar la senda; pero también la participación de la oposición y de la sociedad civil. El Congreso, de mayoría fujimorista, está obligado a actuar mirando el bienestar de las mayorías y el futuro del país, sin rehuir ni el debate alturado ni el imprescindible consenso.

Al respecto, con excepción de algunas intervenciones destempladas de algunos parlamentarios, hay que destacar en la presentación del Gabinete los pedidos de disculpas por excesos de campaña que han hecho algunos ministros y han aceptado, esperamos que de buena fe, los fujimoristas. Ya veremos en el discurrir de los años el resultado y la autenticidad de estas actitudes y anuncios.

"Los peruanos si queremos, podemos"

No hay tiempo que perder, pues el Perú no puede parar. La alusión del jefe del Gabinete al modelo gastronómico peruano es afortunada, pero más lo será si nuestros políticos, sentados a la mesa y degustando un buen cebiche, aplican sus enseñanzas.

En palabras de Fernando Zavala, detrás de la revolución gastronómica peruana, “hay muchas personas involucradas y trabajo en  equipo de muchos con un objetivo común. Se ha logrado también la participación de muchas regiones; y nos ha enseñado cómo podemos tener éxito todos juntos. Acá no es la individualidad de un chef, de un restaurante o de una región. Es el trabajo de todos, de “si tu ganas todos podemos ganar”. El milagro es precisamente eso: plantearse una meta, exponer los problemas, airear puntos de vista, dialogar y lograr consensos.

¿Tan difícil es eso? La gastronomía ha demostrado que no. “Cuando hemos planteado esta idea de la necesidad de trabajar consensos, creo que el mejor ejemplo de esto es la gastronomía, de que las cosas se pueden hacer bien y con ilusión”. Efectivamente.

Esperemos finalmente que, en el campo específico que nos ocupa e ilusiona a quienes estamos inmersos en ella, en el nuevo Gobierno se promueva una política de Estado gastronómica que, junto con el turismo, ayude a consolidar nuestro sector, hacer alianzas estratégicas entre el Estado y el sector privado, y afiatar el engranaje entre productores, mercados, consumidores y cocineros.

Para empezar, una muestra de la voluntad del Gobierno de apoyar a la gastronomía, podría ser que implemente un campo ferial permanente en el que Mistura y otras ferias puedan mostrar lo mejor de nuestra comida. ¡Salud por los consensos, por el trabajo y por la ilusión de llevar calidad de vida y bienestar a la mayoría de peruanos! ¡Sí podemos!

(Fuente: Espacio360)

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