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13
Septiembre
2013

13 Septiembre 2013

Las picanterías en su máxima expresión estuvieron en Lima, y ahora no queda ninguna

La Sociedad Peruana de Gastronomía viene trabajando, bajo el liderazgo de su directora, Isabel Álvarez, en que las picanterías sean declaradas Patrimonio Cultural del Perú. Este proyecto se ha presentado al Ministerio de Cultura hace algunos meses y, desde entonces, seis departamentos del Perú del norte y sur están siendo investigados para recoger información sobre las tradicionales picanterías y la importancia económica y social que han tenido a lo largo de la historia peruana.
 
En el foro “Picanterías: Patrimonio Cultural del Perú”, se reunieron Isabel Álvarez, directora de Apega; Héctor Solís,  director de Apega y dueño del restaurante “Fiesta”; el historiador Enrique Ramírez y representantes del restaurante de comida norteña  “La Chayo” y de la picantería “La Benita”.
 
“Las picanterías son la base de la cocina regional. Desde la época de la colonia hubo picanterías en todo el país, recién en la década pasada es donde fueron desapareciendo junto con las chicherías. Estos sitios eran casas de señoras de la familia que en un momento dado sentían que podían aportar en su hogar, y preparaban la chicha y el piqueo, y abrían las puertas de sus casas”, inició Álvarez.
 
Por su parte, Héctor Solís indicó que las personas más adecuadas para continuar este legado son los hijos de los llamados “picanteros”. “Los hijos de los picanteros y chicheros son los llamados a tomar la posta, para que esto no se quede en un boom gastronómico, se debería tener un respaldo ¿Qué están haciendo los jóvenes por eso? Ellos deberían estudiar, investigar y revalorar esta riqueza gastronómica,  y también exigir a sus profesores que hagan lo mismo”, manifestó. Asimismo agregó que su abuela fue una mujer picantera y que ver llegar a la gente a comer, era una situación cotidiana en su hogar.
 
Solís agregó que según contaba Mariano Valderrama, sociólogo, las mejores picanterías estuvieron en Lima, y ahora es una pena que no quede ninguna, por eso exhortó a los jóvenes a que se pusieran las manos a la obra para revalorar parte de nuestra cultura. “Si nos ponemos a esperar, no va a venir. Lo importante es que estamos caminando y la única razón de esto es que el Perú crezca”, acotó.
 
Por su lado Enrique Ramirez contó la historia de las Picanterías y cómo es que nacen en Arequipa, “Cuando llegan los españoles en 1540 fundan la ciudad de Arequipa, que en ese entonces era una zona de maizales donde se desarrollaron cultivos, cuando los incas llegan a los valles, en la sequía alta construyen picanterías y chicherías, así nacen las primeras picanterías”, destacó.
 
Los demás panelistas también reiteraron su cariño por estos lugares, e instaron a seguir apoyando en su revaloración, para que no terminen desapareciendo.