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Apega presentó su libro “El Boom Gastronómico Peruano al 2013” con cifras del movimiento gastronómico hasta la fecha

La sexta edición de la Feria Mistura no solo ha sido un espacio de intercambio cultural y gastronómico que ha integrado a miles de peruanos y extranjeros. El evento más importante de América Latina en su tipo también agrupó a una serie de personalidades políticas y especialistas de diversas disciplinas de nuestro país para discutir sobre temas que están en la agenda del Estado a nivel social y alimentario.
 
En esta oportunidad, el director de Arellano Marketing, Rolando Arellano, el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal y el Presidente del Grupo Apoyo, Felipe Ortiz de Zevallos conformaron el panel de lujo que disertó en el foro “Gastronomía Peruana: Balance y retos”, teniendo como moderador al coordinador del Proyecto de Apega “Cadenas agroalimentarias gastronómicas” y ex ministro de Agricultura, Luis Ginocchio.
 
Dicho encuentro fue organizado en el marco de la presentación del libro “El Boom Gastronómico Peruano al 2013”, editado por la Sociedad Peruana de Gastronomía (Apega) y con interesantes hallazgos que reflejan el rápido crecimiento que ha experimentado este importante sector en tan solo algunos años.
 
“La cadena productiva gastronómica en nuestro país beneficia directa e indirectamente a unos 5,5 millones de personas, y dentro de este grupo no solo se encuentra a la cocina propiamente dicha, sino también a los rubros del comercio, industria, servicios de restaurantes, transporte y a los productores”, dijo Luis Ginocchio, en la presentación del foro. Agregó que nos encontramos ante un movimiento que, además de involucrar a diferentes actores, busca revalorar nuestra biodiversidad. 
 
Por su parte, el Presidente del Grupo Apoyo, Felipe Ortiz de Zevallos, destacó que hay un avance significativo en la gastronomía peruana, que también involucra el ámbito cultural y social. “Cada uno de nosotros hemos tenido un momento en el que percibimos el cambio que ha experimentado la gastronomía. Yo recuerdo que hace 10 años, regresando de La Paz, me encontré con una pareja mayor que se quedaban el fin de semana en Lima, y cuando les pregunté a qué iban, respondieron que a comer. Ahora, existe lo que es el turismo gastronómico, nuestro país recibe a millones de extranjeros que realizan esas actividades”, sostuvo el reconocido investigador.
 
La transformación también se ve evidenciada en la presencia internacional de la comida peruana. Tal como añadió Ortiz de Zevallos, la revalorización de los productos emblemáticos, la apertura de restaurantes en varios puntos del planeta y las excelentes ubicaciones en rankings internacionales son expresiones de este avance.
 
A su turno, el director de Arellano Marketing, Rolando Arellano, compartió un poco sobre la evolución del boom gastronómico en base al estudio anterior publicado en el año 2009. “Hace 4 años se hizo el primer estudio sobre este tema para darle un tamaño al fenómeno de la gastronomía. Hace 4 años todos estábamos emocionados por el boom. Sabíamos que había un crecimiento y nos daba orgullo, pero no teníamos idea del tamaño. Lo interesante es que cuando se hizo ese primer estudio se encontró más bien que todo era mucho más grande de lo que se pensaba. Había casi 2 millones de personas involucradas en la alimentación y todo lo que deriva de ello. La alimentación tenía tanta importancia como otras actividades, como por ejemplo, la minería”, acotó el destacado investigador de mercados.
 
“El fenómeno gastronómico involucra a todos los peruanos. El segundo libro muestra que hemos crecido. Una evidencia física, por ejemplo, es el peso de los informes; el de este año dobla el tamaño del anterior publicado en el 2009. Esta edición ha empezado a mostrar con mucha más importancia los temas que hacen que la gastronomía sea un elemento mucho más grande y articulador. El sector está avanzando e involucrando el tema social. Hace 4 años el 9% de los peruanos gustaba salir a comer fuera de casa. Hoy, en el 2013, la cifra llega a 36%, esto quiere decir que se ha cuadriplicado la fuerza de la actividad gastronómica en el país”, informó Arellano.
 
La gran biodiversidad peruana: un pilar de nuestra gastronomía
 
Por su parte, el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, reflexionó sobre los aspectos que hay que considerar dentro del llamado boom gastronómico, teniendo como eje nuestro entorno natural y biológico. “Desde todo punto de vista el boom tiene ingredientes tangibles. No tendríamos gastronomía rica si no existiera tanta diversidad biológica. Tener miles de variedades de papa, ajíes, hortalizas, vegetales, frutos en las diversas regiones, es lo que mantiene este boom. Si el ingrediente es la diversidad el reto es la homogenización y el cuidado de nuestro entorno. Sobre este último aspecto, las áreas protegidas también toman importancia, porque la tierra de nuestras diferentes reservas, nos agradecen por protegerlas desde hace varios años, y como retribución nos entregan sus frutos”, mencionó el funcionario de la cartera de ambiente.
 
“La diversidad no estaría presente si no reconociéramos a los productores, que no solo siembran, sino domestican a la naturaleza. El agricultor hizo la papa comestible y la diversificó. Animales silvestres, como el huanaco, la vicuña y la alpaca son productos de su manipulación ancestral. No le podemos pagar miserias al productor, debemos darle un precio justo por lo que nos brinda”, agregó Pulgar Vidal.
 
Nuevos retos
 
El espacio también permitió incidir en los nuevos retos de la gastronomía. Y sobre ese aspecto el ministro del ambiente aseguró que uno de los más importantes radica en el mantenimiento de la diveridad. “No solo hay respetar agricultor, como mencioné, sino hay que hacer análisis genéticos de nuestras especies e insumos. El Centro Internacional de la Papa (CIP), con sede en Perú, mantiene y estudia las variedades de papa en caso que exista un colapso de cultivo, esto forma parte de las estrategias de seguridad alimentaria. Esto quiere decir que la gastronomía no solo debe limitarse a cocinar, sino también a investigar. La genética juega un rol importante”, acotó.